El sueño y el aprendizaje: por qué dormir mejora la memoria y la salud emocional
El sueño potencia el aprendizaje y la memoria.
Esta semana queremos aportarles alguna de las necesidades básicas que descuidamos o nos vemos obligados a alterar: el SUEÑO, y la ausencia de este, daña nuestra salud emocional.
En cualquier proceso terapéutico de tipo ansioso, depresivo u obsesivo consideramos que SIEMPRE hay que empezar por mejorar la calidad del sueño.
Pero, ¿cuál es la función del mismo?:
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Su función es reparar y crear conexiones en nuestras neuronas dañadas durante nuestra fase de vigilia (día).
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Elimina toxinas.
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Rellena los almacenes de energía (durante la noche, el músculo es cuando crece para aquellos que hacen deporte y no duermen).
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El hígado fabrica el glucógeno necesario para convertirlo en glucosa, un facilitador de los procesos de memoria y aprendizaje.
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En las últimas investigaciones, se ha demostrado que las personas que durante el día aprendieron algunas cosas (físicas, mentales o sociales) tienen un sueño más profundo que las que no lo hicieron y, por tanto, facilitan el aprendizaje durante el necesario sueño.
Durante el día es menos efectivo el aprendizaje; sin descanso, no se puede consolidar. Así que recuerden: Aprendizaje dormido, Aprendizaje retenido.
Por ello, las personas que están con episodios de insomnio inicial o se despiertan durante la noche, les cuesta muchísimo más aprender y sus lagunas son más evidentes.